Plan Estratégico de la Región de Murcia 2021-2027

El Plan

¿Qué implica hacer un Plan Estratégico de la Región?

¿Cuáles serán los resultados?

El Plan Estratégico de la Región de Murcia establecerá los principios que orienten nuestra forma de relacionarnos entre nosotros y con nuestro territorio.

Diseñará el mejor contexto social y económico donde la ciudadanía pueda desplegar sus capacidades y habilidades para vivir mejor y resolver sus problemas de manera satisfactoria.

Finalmente se obtendrá un documento que recoja nuestras aspiraciones y la manera en como llevarlas a cabo, a través de una misión-visión, unos objetivos estratégicos y unas orientaciones estratégicas.

Gobernanza

El sistema de gobernanza se articula en torno a dos órganos fundamentales: la Comisión Técnica y la Comisión Institucional.

Comisión técnica

  • Representantes de los centros directos con mayor responsabilidad en la ejecución del PERM, incluida la Dirección General de Estrategia Económica.
  • Equipo de entre 5 y 7 personas.
  • Marcar el ritmo del proyecto, impulsar su desarrollo y desbloquear posibles situaciones de parálisis y no respuesta por parte de otras instancias.
  • Orientar al equipo consultor.

Comisión institucional

  • Representantes de entidades de la sociedad de la Región de Murcia, políticas, económicas y sociales
  • Equipo máximo de 20 personas.
  • Velar por la adecuada orientación del Plan con los intereses de la región
  • Aprobar los documentos sustantivos del Plan: Diagnóstico situacional y prospectivo, Misión y Visión del Plan y Objetivos y principales Orientaciones Estratégicas.

¿Sobre qué tenemos que reflexionar?

El Plan Estratégico de la Región de Murcia 2021-2027 reflexionará sobre diferentes ámbitos de nuestra organización social, como son:

Contexto global y local

Modelo de desarrollo económico y territorial

Cohesión social

Identidad e interculturalidad

Medio Ambiente

Infraestructuras territoriales

Gobierno de la comunidad

Programas Europeos

Metodología

El Plan Estratégico de la Región de Murcia se desarrollará mediante una metodología de trabajo fundamentada en dos pilares interconectados que se retroalimentan:

1) Participación y Comunicación.

Los procesos de participación y comunicación en el Plan deben aspirar a generar autonomía y autogestión. Los objetivos de la participación serán dos: conseguir que la ciudadanía se implique en el plan y lo haga suyo, de manera que el Plan refleje sus aspiraciones y anhelos; fortalecer el tejido social regional y mejorar las relaciones entre agentes clave. Para que esto ocurra debe haber una comunicación horizontal, adaptada a las diferentes audiencias. Comunicar no es solo tener la capacidad para emitir información, sino conseguir que la información tenga sentido para todos y todas, y que exista implicación en el proceso.

2) Generación de información técnica.

La reflexión en la participación se nutrirá de la información técnica que se vaya generando durante el Plan. La información técnica identificará y analizará los diferentes componentes del desarrollo estratégico sostenible de la Región de Murcia, para que los agentes clave estén en las mejores condiciones para tomar decisiones.

Metodología RENOCON

El proceso del Plan se desarrollará según el enfoque de la Metodología RENOCON de Desarrollo Territorial, que considera los 5 capitales territoriales y los procesos productivos y de bienestar, y que es consistente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

El capital territorial

En el Plan Estratégico de la Región de Murcia se plantea una aproximación al concepto de desarrollo sostenible como aquel que conserva e incluso incrementa el Capital Territorial, consiguiendo con ello no sólo incrementar el flujo de renta y empleo en el territorio mediante el aprovechamiento de recursos endógenos, sino que además garantiza la renovabilidad de dichos recursos e impide el consumo innecesario de los recursos no renovables.

Este propósito requiere la aplicación de las mejores técnicas de Inteligencia Territorial.

El capital natural es básicamente el medio ambiente y se define como el stock de bienes que provienen del medio ambiente (como suelos, microbios, fauna, atmósfera, los propios procesos, etc.) que en buena parte tiene capacidad de proveer de un flujo de bienes y servicios, pero que tiene un valor no reducible a los servicios ambientales.

El capital físico-construido es el conjunto de bienes que la humanidad ha ido acumulando en un territorio. En este caso se incluyen tanto las infraestructuras básicas como las edificaciones residenciales, los equipamientos públicos, las instalaciones productivas, los equipos de producción, los servicios públicos y consumo asociados a un territorio, etc. También incluyen aquí las transformaciones históricas del medio que han sido incorporadas al mismo, restos arqueológicos o acondicionamientos del medio agrícola para la producción.

El capital humano representa la capacidad de la población para afrontar procesos productivos y adquisición de mayores niveles de bienestar y calidad de vida. Se manifiesta en forma de aptitudes, conocimientos, capacidades laborales y salud pública que permiten a la población alcanzar sus objetivos. A nivel de hogares, por ejemplo, el capital humano es un factor que determina la cantidad y calidad de mano de obra disponible. Esto varía de acuerdo con el tamaño de la unidad familiar, con los niveles de formación, con el potencial de liderazgo, con el estatus sanitario, etc.

El capital social se corresponde con la capacidad de la sociedad de dar respuesta eficaz a sus necesidades y desarrollar sus anhelos. Hace referencia a la capacidad de la población como organización social de adaptarse a las realidades cambiantes. En grandes aglomeraciones urbanas este componente de capital suele estar muy deteriorado por la falta de confianza y la debilidad de las redes a ayuda mutua.

El capital de imagen se entiende como el reconocimiento de valor asociado a su identidad. El valor, el reconocimiento lo hace la sociedad, en función de sus atributos como espacio dotado de atractivo, como valor emocional positivo asociado a la marca territorial. Puede ser la sociedad propia residente en el territorio, en forma de sentimiento de pertenencia y de identidad grupal, o bien como marca territorial reconocible por otros territorios y que aporta valor a todo lo relacionado con el territorio de origen: turismo, productos alimentarios, aceptación positiva, etc.

Funciones territoriales

Teniendo en cuenta los capitales territoriales, y bajo los principios del desarrollo sostenible, la Región de Murcia necesitará desempeñar tres funciones básicas: 1) función de bienestar; 2) función productiva; y 3) salud ecológica del territorio.

La Región de Murcia tiene la responsabilidad de garantizar bienestar a sus habitantes, mediante la provisión de vivienda, equipamientos y servicios públicos integrados, redes de distribución de alimentos y otros bienes. Estos procesos de bienestar han de ocurrir de manera sostenible, de manera que su metabolismo no exceda la capacidad del territorio. Las funciones residencial, de servicios, el consumo de agua y energía, o la gestión de residuos han de desarrollarse de manera equilibrada sin desbordar los límites de la biocapacidad del territorio.

El territorio ha proveer de medios de vida y oportunidades a sus habitantes. La Región de Murcia deberá ser capaz de utilizar el potencial de las personas activas para desarrollar procesos productivos ligados al territorio, como producir alimentos, bienes y productos transformados, o prestar servicios a sus habitantes y al resto de personas con quien se relacione, generando rentas que les permitan desarrollar sus capacidades en libertad y felicidad.

La sociedad murciana, como componente más del sistema vivo donde desarrolla sus funciones, tiene también la responsabilidad de preservar la salud ecológica del territorio. Esto implica preservar la calidad del aire, el agua, el suelo y mantener la biodiversidad.